Identificar una fuga a tiempo puede ahorrar miles de euros en reparaciones de cimientos o muros de contención. En este artículo detallamos los puntos críticos que todo propietario debe vigilar para asegurar la salud de su piscina.
- Descenso de nivel inusual: Si la evaporación supera los 2-3 cm semanales, existe una fuga técnica evidente.
- Grietas en el vaso: Las fisuras en el hormigón o el desprendimiento de piezas de cerámica son síntomas de fatiga estructural.
- Humedad en el entorno: Aparición de zonas siempre húmedas alrededor de la coronación o en el cuarto de depuración.
- Aumento en la factura del agua: Un consumo disparado es el indicador financiero más fiable de un problema oculto.
- Deterioro del soporte: Cuando la pintura se descascara o el gresite se cae, la protección del vaso desaparece.
La solución: Nuestro sistema de lámina armada se instala directamente sobre el vaso antiguo, sellando herméticamente cualquier fisura sin necesidad de demoliciones masivas ni escombros.

